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NUEVA ZELANDA  

Nueva Zelanda, ese país en la otra punta del planeta. Un país de contrastes, altamente implicado con sus orígenes y tradiciones, ligado a una naturaleza fascinante y en el que en apenas unos pasos pasarás del verano absoluto a caminar sobre un glaciar. 
Bien puedes imaginar cuando veas sus paisajes que fueron creados por la fantasía o la ciencia ficción. Lugares de leyenda, mágicos ritos maoríes, azules lagos fosforito, géiseres silbantes, ríos de corrientes rápidas, verdes colinas, volcanes y glaciares. Todo eso te hará pensar si es real o lo has soñado...

¿Por qué viajar a Nueva Zelanda? 

  • Paisajes impresionantes que te dejaran con la boca abierta. La Isla del Sur está rodeada por cadenas montañosas, glaciares y frondosos bosques, mientras que la Isla Norte es famosa por sus impresionantes costas, tesoros geotérmicos y sus cuevas de luciérnagas. Cuenta con 14 parques naturales, tesoros escondidos entre la vasta naturaleza cuyo resplandor iluminará vustro viaje. Fiordos, glaciares, vistas de pajaro el monte Cook, el más alto de Aotearoa con 3.754 metros de altitud. Sus innumerables playas en las que podréis soñar despiertos. Y no habrá ninguna persona que nos despierte de ese sueño.

  • La cultura maorí, han hecho un gran esfuerzo por preservar y respetar su cultura indígena. Las palabras maoríes ocupan un lugar destacado en las señales de la calle, los programas de televisión y las interacciones cotidianas. Hay muchas atracciones especialmente diseñadas para acercar a los visitantes de Nueva Zelanda a la cultura, el patrimonio y la historia maoríes. Los maoríes viven en Nueva Zelanda desde que una etnia decidió dejar su Polinesia natal allá por el siglo X. 

  • Descubrir fiordos, una atraccion digna de admirar. Los fiordos de Nueva Zelanda se pueden recorer en barco o en kayak, y sin duda alguna harán especial ese viaje a Nueva Zelanda. No dejéis de visitar Milford Sound, Marlborough Sounds o Doubtful Sounds.

  • Ver las estrellas como no podras ver en otro lugar del mundo. Los mejores lugares para escapar de la contaminación lumínica y apreciar las formaciones centelleantes son Castlepoint en Wairarapa, el Observatorio Mount John en Tekapo, Big Sky Stargazing en Aoraki / Mount Cook, el Observatorio Carter en Wellington y el Auckland Stardome. Gracias a que también está poco poblado, cualquier lugar es idóneo para contemplar el cielo estrellado y apreciar una de esas pequeñas cosas que nos saca una sincera sonrisa al levantar la mirada. 

  • País seguro y de gran hospitalidad de Nueva Zelanda, hospitalidad es el segundo nombre de Nueva Zelanda. En las ciudades más pequeñas, no es infrecuente que las personas sonríen a los extraños que pasan y te digan hola o te hablen. Entrar a casi cualquier hotel, bar o restaurante y serás recibidos con una sonrisa. Los neozelandeses son naturalmente educados y amigables, y eso solo es uno de entre tantos motivos para visitar este hermoso país.

  • Los Glowworm en las cuevas de Waitomo, En la región de Waikato, bajo la penumbra de las cuevas de Waitomo, podemos asistir a un momento mágico que se quedará irremediablemente grabado en nuestra retina. Allí viven unos gusanos, conocidos como glowworms, cuya particularidad reside en su luminosidad. Brillan en la oscuridad, iluminando los cientos de kilómetros de estas cuevas milenarias.

  • Os quedareis asombrados ante la belleza del monte Cook, El monte Cook es la cumbre más alta de Nueva Zelanda con más de 3.700 metros de altura y todo el parque nacional que lo acoge es simplemente sobrecogedor. 

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